
– Alto coste de las llamadas, impuesto por los operadores de telecomunicaciones
– El ordenador hoy por hoy aun no es un elemento de información y trabajo en los hogares
– Infraestructuras de las redes de comunicaciones lenta, necesidad crear la infraestructura de banda ancha.
– Incertidumbre jurídica (definición de los derechos del comprador, deberes del vendedor, la legislación a aplicar en la compra la del país del vendedor o la del comprador o la del intermediario, propiedad intelectual, protección legal de los servicios de acceso restringido diversidad de legislaciones regionales, nacionales, e internacionales necesidad de una legislación internacional sobre Comercio Electrónico
– Problemas arancelarios los producto se venden en países diferentes sin tener en cuenta fronteras políticas
– Problemas fiscales las administraciones de hacienda de todos los países intentan contabilizar y mantener un control sobre las actividades de Comercio Electrónico. Necesidad de una factura electrónica

– Problemas de seguridad y protección de datos, sobre todo a la hora de hacer pagos
– La falta de estándares tanto en los sistemas de pago, como en las plataformas informáticas para el Comercio Electrónico
– Desconfianza de los posibles clientes en los nuevos sistemas de negocio, sobre todo en lo referido a la seguridad de datos sensibles y pagos
– El cambio en la estructura mercantil (fabricante – mayorista -minorista – detallista) ahora el cliente puede hacer su compra directamente al fabricante. Desaparecen los intermediarios y por tanto aumento del desempleo. Ahora un negocio pequeño puede competir con una gran multinacional en igualdad de condiciones
– Escasa cultura del pago por medios no tradicionales
– La falta de sistemas multilingües de navegación en Internet

